Hace unas semanas fue el cumpleaños de mi madre y además del regalo quise hacerle un bizcocho que es una de esas cosas que le gustan mucho pero nunca hace porque en casa sólo lo come ella, aunque luego mi padre siempre termina comiendo un trocito.
Me decidí por este bizcocho hecho con harina de maíz amarilla, la misma que utilizamos para los tortos, queda compacto pero muy jugoso.
Es un bizcocho típicamente asturiano y os animo a que lo hagáis si podeis conseguir este tipo de harina porque es delicioso. La harina y el toque de anís le dan un sabor muy especial.
Si no os gusta el sabor que da el anís podéis suprimirlo añadiendo 50 ml más de leche y agregar el aromatizante que más os guste: canela, ralladura de naranja o de limón, un poco de vainilla... las opciones son muchas.
Además si tenéis en la familia o conocéis algún celíaco seguro que este bizcocho les encanta ya que, si utilizamos un gasificante como el de mercadona, es completamente apto para ellos.
No tengo fotos del corte porque como ya os dije era para regalar.
Ingredientes:
5 huevos
150 ml leche
50 ml anís
250 gr azúcar y un poco más para espolvorear por encima
200 gr aceite de girasol
300 gr de harina de maíz
1 pizca de sal
2 ctas Royal o una dosis de gasificante para repostería (el sobre blanco y el morado)
Blanquear los huevos con el azúcar, ir añadiendo el aceite poco a poco, agregar la leche y el anís. Tamizar la harina con la levadura y la sal, echarlo sobre la mezcla de líquidos y mezclar bien hasta que se integre todo.
Verter en el molde y espolvorear de azúcar la superficie para que se forme una costra dulce, meter en el horno precalentado a 180º y hornear durante unos 45 minutos.
Os aconsejo no prescindir del paso del tamizado de la harina porque la textura del bizcocho cambia completamente.
Mostrando entradas con la etiqueta De Asturias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De Asturias. Mostrar todas las entradas
Tortos con picadillo y cabrales
Aquí estoy otra vez, después de unos cuantos meses de desconexión total aparezco de nuevo para retomar mi actividad bloguera.
En éstos meses he tenido poco tiempo para dedicarle al blog pero he de decir que también estaba algo desmotivada y sin ganas de ponerme frente al ordenador a colgar recetas. Soy de las que piensan que las cosas hechas sin ganas terminan mal hechas y para hacer algo mal mejor no hacerlo.
Afortunadamente esa etapa ya pasó y regreso con energías renovadas. Espero encontrar tiempo para publicar como mínimo un par de veces a la semana, para visitar y comentar en los diversos blogs que sigo.
Para la vuelta al cole, a la rutina y al trajín diario después de las vacaciones, nada mejor que un plato contundente que nos cargue de energía como el que os traigo hoy: los tortos.
Una receta tradicional asturiana que de unos años a ésta parte parece que se ha puesto de moda pero que hace algunos años era poco menos que imposible encontrárselo en la carta de ningún restaurante. Menos mal que nos hemos sacudido la tontería de encima y platos como éste recuperan su sitio.
Cuando empecé a ver la combinación picadillo con cabrales, me pareció una burrada que dos sabores tan fuertes pudieran casar bien pero la verdad es que lo hacen. Es una mezcla muy rica y hasta parece que la cremosidad de la salsa de queso ayuda a equilibrar la grasa del picadillo ¿quién lo diría?
Con las cantidades que os doy salen 6 tortos de tamaño medio. Si queréis que os salgan más, aumentar las cantidades proporcionalmente
Ingredientes:
250 gr de harina de maiz
125 ml de agua templada
1 cucharadita de sal
Aceite para freír
Echar la harina y la sal en un recipiente. Ir echando el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue a los dedos y que se pueda trabajar bien. No esperéis una masa elástica ya que al no tener gluten la textura es más bien tirando a arenosa.
Formar una bola con la masa, dejarla en el bol y cubrir con un paño húmedo. Dejar reposar en la nevera, yo suelo dejarla un par de horas. También podéis dejarla de un día para otro.
Coger porciones de masa, hacer una bola con ellas, colocarlas sobre el trapo húmedo y doblándolo sobre la bola de masa aplastarla dando forma al torto. Freir en abundante aceite caliente hasta que se doren por ambos lados.
Como acompañamiento yo los serví con picadillo y una salsa hecha con 75 gr. de queso cabrales y 200 ml de nata. La próxima vez aumentaré la cantidad de queso porque pecaba de suave.
En éstos meses he tenido poco tiempo para dedicarle al blog pero he de decir que también estaba algo desmotivada y sin ganas de ponerme frente al ordenador a colgar recetas. Soy de las que piensan que las cosas hechas sin ganas terminan mal hechas y para hacer algo mal mejor no hacerlo.
Afortunadamente esa etapa ya pasó y regreso con energías renovadas. Espero encontrar tiempo para publicar como mínimo un par de veces a la semana, para visitar y comentar en los diversos blogs que sigo.
Para la vuelta al cole, a la rutina y al trajín diario después de las vacaciones, nada mejor que un plato contundente que nos cargue de energía como el que os traigo hoy: los tortos.
Una receta tradicional asturiana que de unos años a ésta parte parece que se ha puesto de moda pero que hace algunos años era poco menos que imposible encontrárselo en la carta de ningún restaurante. Menos mal que nos hemos sacudido la tontería de encima y platos como éste recuperan su sitio.
Cuando empecé a ver la combinación picadillo con cabrales, me pareció una burrada que dos sabores tan fuertes pudieran casar bien pero la verdad es que lo hacen. Es una mezcla muy rica y hasta parece que la cremosidad de la salsa de queso ayuda a equilibrar la grasa del picadillo ¿quién lo diría?
Con las cantidades que os doy salen 6 tortos de tamaño medio. Si queréis que os salgan más, aumentar las cantidades proporcionalmente
Ingredientes:
250 gr de harina de maiz
125 ml de agua templada
1 cucharadita de sal
Aceite para freír
Echar la harina y la sal en un recipiente. Ir echando el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue a los dedos y que se pueda trabajar bien. No esperéis una masa elástica ya que al no tener gluten la textura es más bien tirando a arenosa.
Formar una bola con la masa, dejarla en el bol y cubrir con un paño húmedo. Dejar reposar en la nevera, yo suelo dejarla un par de horas. También podéis dejarla de un día para otro.
Coger porciones de masa, hacer una bola con ellas, colocarlas sobre el trapo húmedo y doblándolo sobre la bola de masa aplastarla dando forma al torto. Freir en abundante aceite caliente hasta que se doren por ambos lados.
Como acompañamiento yo los serví con picadillo y una salsa hecha con 75 gr. de queso cabrales y 200 ml de nata. La próxima vez aumentaré la cantidad de queso porque pecaba de suave.
Pulpo con patatas (FC)
Parece que nos ha llegado el frío de pronto y cuando eso sucede nos suelen apetecer más platos de cuchara y volvemos a los guisos más tradicionales.
Uno de los platos más típicos de Gijón es el pulpín de pedreru con patatines que figura como especialidad semanal en gran parte de los restaurantes de la ciudad.
En éste caso la preparación es prácticamente la misma que la tradicional pero como utilizo una bandeja de pulpo congelado en vez de uno fresco de pedrero, no lo llamaré pulpín con patatines para no ser sacrílega
Muy rico y perfecto para entonar el estómago.
Ingredientes:
1 bandeja de pulpo congelado (300 gr.)
1 cebolla grande
1/2 pimiento verde
2 dientes de ajo
4 o 5 patatas de buen tamaño
1 cucharada de pimentón
100 ml. de vino blanco
Aceite de oliva
Sal
Cubrir el fondo de la cubeta de la FC con aceite de oliva, programar menú manual 170º 15 minutos. Cuando el aceite esté caliente añadir los dientes de ajo picaditos y cuando empiece a calentar agregar la cebolla y el pimiento finamente picados.
Sofreír hasta que tome color y anular el menú.
Añadir el pulpo, las patatas en trozos,la sal, el pimentón y el vino. Cerrar y programar menú guiso, dejar despresurizar sola y servir
Uno de los platos más típicos de Gijón es el pulpín de pedreru con patatines que figura como especialidad semanal en gran parte de los restaurantes de la ciudad.
En éste caso la preparación es prácticamente la misma que la tradicional pero como utilizo una bandeja de pulpo congelado en vez de uno fresco de pedrero, no lo llamaré pulpín con patatines para no ser sacrílega
Muy rico y perfecto para entonar el estómago.
Ingredientes:
1 bandeja de pulpo congelado (300 gr.)
1 cebolla grande
1/2 pimiento verde
2 dientes de ajo
4 o 5 patatas de buen tamaño
1 cucharada de pimentón
100 ml. de vino blanco
Aceite de oliva
Sal
Cubrir el fondo de la cubeta de la FC con aceite de oliva, programar menú manual 170º 15 minutos. Cuando el aceite esté caliente añadir los dientes de ajo picaditos y cuando empiece a calentar agregar la cebolla y el pimiento finamente picados.
Sofreír hasta que tome color y anular el menú.
Añadir el pulpo, las patatas en trozos,la sal, el pimentón y el vino. Cerrar y programar menú guiso, dejar despresurizar sola y servir
Tarta de cabrales, tomate y jamón.
Llevo ya bastante tiempo navegando por los miles de páginas que hay en la red dedicados a la cocina, empecé a lo tonto, buscando recetas para mi recién adquirida thermomix y he terminado incluso haciendo mi propio blog ¿quién me lo iba a decir?.
El caso es que desde entonces llevo vistas infinidad de recetas apetecibles que apunto en libretas y luego muchas veces me acuerdo de ellas a destiempo.
La receta de hoy la vi en el blog de Comoju hace ya tres años, la apunté y me acordé de ella hace unas semanas para una cena de temática asturiana que tuve que preparar. Más vale tarde que nunca ¿no?
Por cierto, el de Cova es otro de los blogs imprescincibles de la blogosfera, además éste año tuve la oportunidad de conocerla y me pareció una persona encantadora.
Las únicas modificaciónes a su receta han sido que yo he utilizado masa quebrada comprada por aquello de ahorrarme trabajo y he añadido taquitos de jamón serrano.
No hagáis como yo y haced ésta receta cuanto antes, no os arrepentiréis.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada
Para el relleno:
200 gr. de queso blando cremoso (utilicé havarti en lonchas)
200 gr. de queso cabrales
75 gr. de jamón serrano en tacos quitando las partes blancas
100 gr. de leche
100 gr. de nata
5 huevos
Tomate en rodajas
Sal y pimienta
Forrar un molde redondo con la masa, pinchar la base con un tenedor, cubrirla con garbanzos para que no suba y hornear a unos 170º durante 15 minutos.
Mientras tanto picar el jamón en la thermomix 5 seg V5, sacar y reservar,
Echar en el vaso los quesos, la nata, los huevos, la sal y la pimienta y mezclar a V5 10 seg, añadir el jamón y mezclar a V2 10 seg.
Verter la mezcla sobre la masa quebrada, cubrir la superficie con rodajas de tomete y hornear unos 45 minutos a 170º.
Está buenísma tanto templada como fría.
El caso es que desde entonces llevo vistas infinidad de recetas apetecibles que apunto en libretas y luego muchas veces me acuerdo de ellas a destiempo.
La receta de hoy la vi en el blog de Comoju hace ya tres años, la apunté y me acordé de ella hace unas semanas para una cena de temática asturiana que tuve que preparar. Más vale tarde que nunca ¿no?
Por cierto, el de Cova es otro de los blogs imprescincibles de la blogosfera, además éste año tuve la oportunidad de conocerla y me pareció una persona encantadora.
Las únicas modificaciónes a su receta han sido que yo he utilizado masa quebrada comprada por aquello de ahorrarme trabajo y he añadido taquitos de jamón serrano.
No hagáis como yo y haced ésta receta cuanto antes, no os arrepentiréis.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada
Para el relleno:
200 gr. de queso blando cremoso (utilicé havarti en lonchas)
200 gr. de queso cabrales
75 gr. de jamón serrano en tacos quitando las partes blancas
100 gr. de leche
100 gr. de nata
5 huevos
Tomate en rodajas
Sal y pimienta
Forrar un molde redondo con la masa, pinchar la base con un tenedor, cubrirla con garbanzos para que no suba y hornear a unos 170º durante 15 minutos.
Mientras tanto picar el jamón en la thermomix 5 seg V5, sacar y reservar,
Echar en el vaso los quesos, la nata, los huevos, la sal y la pimienta y mezclar a V5 10 seg, añadir el jamón y mezclar a V2 10 seg.
Verter la mezcla sobre la masa quebrada, cubrir la superficie con rodajas de tomete y hornear unos 45 minutos a 170º.
Está buenísma tanto templada como fría.
Empanada de compango
Parece que por fín va llegando el fresco, digo por fín porque para las personas como yo, que aborrecemos el calor, la espera se ha hecho eterna.
Me encanta el otoño, puede parecer una ñoñez, pero me gusta la gama cromática de ésta época, me gusta la luz de los días otoñales y me encanta quedarme en casa mientras afuera sopla el aire y veo volar las hojas. ¡Hay que ver lo cursilona que me pongo!
Esas tardes en las que merece la pena quedarse en casa son ideales para meterse en la cocina y ponerse a darle trabajo al horno que con los calores teníamos un poco olvidado.
Llevaba tiempo queriendo probar éste relleno para la empanada, pero me parecía un poco fuerte para llevárselo a la playa, que es para lo que suelo preparar empanadas.
El compango son los embutidos que acompañan a la fabada, lo que en el sur llaman pringá, en éste caso chorizo, morcilla y lacón, una bomba vamos, para comer muy esporádicamente, pero merece la pena mandar la dieta al infierno de vez en cuando ¿o no?.
Para la masa siempre preparo la receta que viene en el libro de la thermomix, es la que más me gusta de todas las que he probado a hacer.

Ingredientes:
Para la masa:
50 gr. de agua
50 gr. de aceite de oliva
50 gr. de vino blanco
90 gr. de manteca de cerdo
1 huevo
30 gr. de levadura fresca (1 sobre de levadura de panadero liofilizada)
450 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 huevo para pintar.
Para el relleno:
2 chorizos
2 morcillas asturianas
Un trozo de lacón (puesto en remojo unas horas)
Preparación:
Poner a cocer los chorizos, las morcillas y el lacón en una olla con agua, hasta que el lacón está tierno, yo lo hago en la fussioncook en menú legumbres blandas. Escurrir y reservar.
Verter en el vaso de la thermomix el agua, el aceite, el vino y la manteca. Programar 1 min. 37º V2.
Añadir la levadura y el huevo, mezclar 5 seg. V4.
Incorporar la harina y la sal. Mezclar 15seg. V6 y a continuación programar 2 min. vaso cerrado Velocidad espiga.
Dividir la masa en dos mitades, extender sobre una superficie enharinada y forrar una bandeja para horno. Echar el compango desmigado y cerrar con la otra mitad de masa.
Sellar los bordes y hacer algún detallito en la superficie con recortes de la masa.
Pintar toda la superficie con huevo batido e introducir en el horno precalentado a 200º.
Hornear durante unos 25-30 minutos apróximadamente.
Os dejo un trocito:
Me encanta el otoño, puede parecer una ñoñez, pero me gusta la gama cromática de ésta época, me gusta la luz de los días otoñales y me encanta quedarme en casa mientras afuera sopla el aire y veo volar las hojas. ¡Hay que ver lo cursilona que me pongo!
Esas tardes en las que merece la pena quedarse en casa son ideales para meterse en la cocina y ponerse a darle trabajo al horno que con los calores teníamos un poco olvidado.
Llevaba tiempo queriendo probar éste relleno para la empanada, pero me parecía un poco fuerte para llevárselo a la playa, que es para lo que suelo preparar empanadas.
El compango son los embutidos que acompañan a la fabada, lo que en el sur llaman pringá, en éste caso chorizo, morcilla y lacón, una bomba vamos, para comer muy esporádicamente, pero merece la pena mandar la dieta al infierno de vez en cuando ¿o no?.
Para la masa siempre preparo la receta que viene en el libro de la thermomix, es la que más me gusta de todas las que he probado a hacer.

Ingredientes:
Para la masa:
50 gr. de agua
50 gr. de aceite de oliva
50 gr. de vino blanco
90 gr. de manteca de cerdo
1 huevo
30 gr. de levadura fresca (1 sobre de levadura de panadero liofilizada)
450 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 huevo para pintar.
Para el relleno:
2 chorizos
2 morcillas asturianas
Un trozo de lacón (puesto en remojo unas horas)
Preparación:
Poner a cocer los chorizos, las morcillas y el lacón en una olla con agua, hasta que el lacón está tierno, yo lo hago en la fussioncook en menú legumbres blandas. Escurrir y reservar.
Verter en el vaso de la thermomix el agua, el aceite, el vino y la manteca. Programar 1 min. 37º V2.
Añadir la levadura y el huevo, mezclar 5 seg. V4.
Incorporar la harina y la sal. Mezclar 15seg. V6 y a continuación programar 2 min. vaso cerrado Velocidad espiga.
Dividir la masa en dos mitades, extender sobre una superficie enharinada y forrar una bandeja para horno. Echar el compango desmigado y cerrar con la otra mitad de masa.
Sellar los bordes y hacer algún detallito en la superficie con recortes de la masa.
Pintar toda la superficie con huevo batido e introducir en el horno precalentado a 200º.
Os dejo un trocito:
Casadielles
Uno de los dulces más típicos de Asturias son estos bollinos fritos rellenos de nuez y azúcar con un poco de anís. Típica merienda invernal pero sobre todo muy tradicional durante las navidades.
Mi abuela materna que era una gran cocinera las bordaba y en Nochebuena venían los parientes de visita a comer sus casadielles, tomar una tacina de su caldo de marisco y ya de paso nos felicitaban las fiestas, pero eso era secundario...
Hace ya unos años que mamá (como la llamé siempre) nos dejó y no he vuelto a comer casadielles como aquellas, así que he intentado hacerlas yo y he aquí el resultado,no son tan buenas como las de ella pero se acercan.
A falta de la receta de la maestra me conformo con la de Maria Luisa García cuyo libro "El arte de cocinar" está en casi todas las casas asturianas y al que acudo cuando tengo alguna duda.

Ingredientes:
Masa:
1 taza de vino blanco
1 taza de aceite
1 pellizco de sal
1 cucharada de levadura (royal o similar)
1 yema de huevo
100 gr de mantequilla
Harina la que admita
Relleno:
1 taza de nuez
1 taza de azúcar
3 cuharadas de anís
2 cucharadas de agua
Picar las nueces, echar el azúcar y lo líquidos y remover hasta que esté todo integrado, reservar.
En un cuenco grande batir el aceite vino blanco y la sal hasta que blanquee. Añadir la yema, la levadura y la mantequilla, batir otro poco e ir echando harina poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue a las manos.
Dejar reposar la masa 1 hora tapada con un paño.
Estirar sobre una superficie enharinada y cortar rectángulos de masa, colocar una cucharada de relleno y cerrar la casadiella sellando los bordes con un tenedor, freír en aceite caliente hasta que estén doradas y si podéis, esperad a que enfríen.

Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
Aprovecho ésta receta para participar en el concurso del blog Cocinándotelo, con la colaboración de la fresquera asturiana, de recetas asturianas

Mi abuela materna que era una gran cocinera las bordaba y en Nochebuena venían los parientes de visita a comer sus casadielles, tomar una tacina de su caldo de marisco y ya de paso nos felicitaban las fiestas, pero eso era secundario...
Hace ya unos años que mamá (como la llamé siempre) nos dejó y no he vuelto a comer casadielles como aquellas, así que he intentado hacerlas yo y he aquí el resultado,no son tan buenas como las de ella pero se acercan.
A falta de la receta de la maestra me conformo con la de Maria Luisa García cuyo libro "El arte de cocinar" está en casi todas las casas asturianas y al que acudo cuando tengo alguna duda.
Ingredientes:
Masa:
1 taza de vino blanco
1 taza de aceite
1 pellizco de sal
1 cucharada de levadura (royal o similar)
1 yema de huevo
100 gr de mantequilla
Harina la que admita
Relleno:
1 taza de nuez
1 taza de azúcar
3 cuharadas de anís
2 cucharadas de agua
Picar las nueces, echar el azúcar y lo líquidos y remover hasta que esté todo integrado, reservar.
En un cuenco grande batir el aceite vino blanco y la sal hasta que blanquee. Añadir la yema, la levadura y la mantequilla, batir otro poco e ir echando harina poco a poco hasta conseguir una masa que no se pegue a las manos.
Dejar reposar la masa 1 hora tapada con un paño.
Estirar sobre una superficie enharinada y cortar rectángulos de masa, colocar una cucharada de relleno y cerrar la casadiella sellando los bordes con un tenedor, freír en aceite caliente hasta que estén doradas y si podéis, esperad a que enfríen.
Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
Aprovecho ésta receta para participar en el concurso del blog Cocinándotelo, con la colaboración de la fresquera asturiana, de recetas asturianas

Fabada
En en el blog de una asturiana no puede faltar este plato, el más famoso de la gastronomía de este rinconcito del mundo.
Hecho con fabes de la granja que no son alubias, ni judías, ni nada parecido. Un producto con denominación de origen que sólo se planta en el Principado. Una fabada hecha con otro tipo de ésta legumbre seguro que estará rica pero será menos fabada, igual que una paella hecha con arroz basmati no es lo mismo.
Un guiso hecho de manera tradicional aquí no sirven máquinas, ni prisas. A fuego suave, con tiempo y con ingredientes de calidad se consigue una fabada buenísima. No hay más secreto.
Os dejo unas imágenes de una plantación y de un horréo donde se secan después de recolectadas.


No me enrollo más, aquí está mi fabada.

Ingredientes:
300 de fabes
2 morcillas
2 chorizos
1 trozo de lacón curado
1 trozo de tocino
Un chorro de aceite de oliva
Un sobre de azafrán en hebras o en polvo
Sal
Poner el día antes a remojo las fabes y en otro recipiente el lacón.
Poner en una olla las fabes con un chorrito de aceite de oliva y el azafrán, poner los ingredientes del compango y cubrir con agua. Llevar a ebullición y echar un chorro de agua fría para asustar las fabes, esto es para parar un poco la cocción y que no se deshagan.
Dejar cocer a fuego suave dos horas o dos horas y media, vigilar para que no se queden sin agua; si así fuera añadirla muy despacio. Yo suelo darle un meneo a la olla de vez en cuando me parece que así el caldo se traba más, eso si no remover NUNCA.
Coger una cucharada probar si están tiernas, si hace falta rectificar de sal y dejar reposar antes de servir, media horita es suficiente.
Hecho con fabes de la granja que no son alubias, ni judías, ni nada parecido. Un producto con denominación de origen que sólo se planta en el Principado. Una fabada hecha con otro tipo de ésta legumbre seguro que estará rica pero será menos fabada, igual que una paella hecha con arroz basmati no es lo mismo.
Un guiso hecho de manera tradicional aquí no sirven máquinas, ni prisas. A fuego suave, con tiempo y con ingredientes de calidad se consigue una fabada buenísima. No hay más secreto.
Os dejo unas imágenes de una plantación y de un horréo donde se secan después de recolectadas.


No me enrollo más, aquí está mi fabada.
Ingredientes:
300 de fabes
2 morcillas
2 chorizos
1 trozo de lacón curado
1 trozo de tocino
Un chorro de aceite de oliva
Un sobre de azafrán en hebras o en polvo
Sal
Poner el día antes a remojo las fabes y en otro recipiente el lacón.
Poner en una olla las fabes con un chorrito de aceite de oliva y el azafrán, poner los ingredientes del compango y cubrir con agua. Llevar a ebullición y echar un chorro de agua fría para asustar las fabes, esto es para parar un poco la cocción y que no se deshagan.
Dejar cocer a fuego suave dos horas o dos horas y media, vigilar para que no se queden sin agua; si así fuera añadirla muy despacio. Yo suelo darle un meneo a la olla de vez en cuando me parece que así el caldo se traba más, eso si no remover NUNCA.
Coger una cucharada probar si están tiernas, si hace falta rectificar de sal y dejar reposar antes de servir, media horita es suficiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)



