Madre mía ya han pasado tres semanas desde que puse la última receta, a veces lo voy dejando de un día para otro y cuando me doy cuenta el tiempo vuela.
También es verdad que soy un poquito vaga, me da una pereza tremenda arrancar a hacer las cosas. ¿Qué le vamos a hacer? Tendré que pedirle a los Reyes Magos un poco más de arranque.
Estos días hemos celebrado el cumpleaños de mi marido y quise hacerle una tarta en su honor. El sabor no le importaba, la única instrucción que me dió fue que no fuese de fondant, un fastidio para mí porque me encanta hacer ese tipo de tartas y además era una buena ocasión para practicar un poco, que nunca viene mal.
Así que me decidí por unir dos recetas y hacerle un dúo de mousses de naranja y chocolate, pero como siempre, la cocinera propone... y ocurre el drama.
Cuando eché la mezcla de la mousse de chocolate sobre la base de bizcocho, ésta empezó a filtrarse entre la base y el aro, así que para evitar un desastre mayúsculo opte por presentarlo en vasitos individuales, aunque no es precisamente una tarta de cumpleaños, quedé contenta con el resultado.
Eso sí lo de dibujar arabescos para decorar queda claro que no es lo mío.
Mousse de chocolate con leche
Ingredientes:
250 gr. de chocolate con leche
400 gr. de nata para montar
50 gr. de azúcar
4 claras
200 gr. de leche
6 hojas de gelatina
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría. Mientras tanto fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas en tandas de 30 seg.
Ponemos a calentar la leche y cuando empiece a hervir disolvemos la gelatina hidratada y escurrida en ella, agregar al chocolate fundido y reservar hasta que temple.
Montar la nata con los 50 gr de azúcar.
Montar las claras a punto de nieve.
Al chocolate con gelatina ya templado le añadimos la nata montada y removemos con movimientos envolventes hasta lograr una mezcla homogénea. Añadir, entonces, las claras montadas a punto de nieve otra vez con movimientos envolventes para que no se bajen.
Repartir ésta mezcla en los vasos y llevar al frigorífico para que cuajen.
Para la mousse de naranja y nubes (con thermomix):
200 gr. de nata para montar
230 gr. de nubes (escogí unas blancas para no darle un color raro a la mousse)
50 gr. de leche
200 gr. de zumo de naranja natural
la ralladura de 2 naranjas
Poner la leche y las nubes en el vaso, programar 3 min. 90º V2, si al acabar el tiempo no se han fundido todas, programar un par de minutos más misma velocidad y temperatura.
Añadir el zumo y la ralladura de naranja y mezclar 30 seg. V4.
Sacar a un bol y dejar templar hasta que adquiera una textura cremosa sin llegar a cuajar.
Cuando esté, incorporar la nata montada con suaves movimientos envolventes y verter en los vasos sobre la mousse de chocolate que ya habrá cuajado un poquito.
Cuando esté completamente cuajado dibujar unos adornos con un poquito de chocolate de cobertura , espero que tengáis más arte que yo.
Si no os lo acabáis todo, guardad rápido el vasito en la nevera para que no os pase como a mi, que en un despiste mi señor marido tiró lo que me había sobrado a la basura y a la hora de la cena me encontré sin postre y con unas ganas de matar...
Moros y cristianos (Fussioncook)
Las legumbres son las grandes olvidadas de la cocina, no es que no las comamos con relativa frecuencia, es que las pobres son muy poco fotogénicas, pero forman parte de nuestra cocina tradicional y no debemos olvidarnos de ellas.
Son sanas, admiten multitud de preparaciones y son baratas que en los tiempos que corren es decir mucho.
Esta receta hacía siglos que no la preparaba porque mi marido odia las alubias negras. Menos mal que tengo un hijo "raro" al que no le gustan las salchichas pero le encanta el pescado, no le gusta la pizza pero se muere por los cocidos, le encanta el tomate y los helados no le hacen mucha gracia... Digo raro porque no es lo habitual en un niño pero yo estoy encantada con que coma así de bien, sobre todo teniendo en cuenta que no siempre fue así.
Pues eso, menos mal que puedo preparar este plato de vez en cuando porque la verdad es que está muy rico
Lo dicho, que me disperso y luego no se por donde iba, un plato de cuchara para entonar el estómago los días fríos.
Ingredientes:
Una taza de alubias negras (moros)
1 cebolla entera
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo
1 chorizo(opcional)
Sal
1 hoja de laurel
Arroz hervido para acompañar
Echar en la cubeta de la olla, las alubias que habremos tenido en remojo toda la noche, la cebolla entera pinchada con unos palillos para que no se deshaga y el resto de ingredientes excepto el arroz, cubrir con agua dos dedos por encima.
Programar el menú legumbres duras y dejar despresurizar sola.
Servir con el arroz blanco.
Rápido, fácil y muy rico
Son sanas, admiten multitud de preparaciones y son baratas que en los tiempos que corren es decir mucho.
Esta receta hacía siglos que no la preparaba porque mi marido odia las alubias negras. Menos mal que tengo un hijo "raro" al que no le gustan las salchichas pero le encanta el pescado, no le gusta la pizza pero se muere por los cocidos, le encanta el tomate y los helados no le hacen mucha gracia... Digo raro porque no es lo habitual en un niño pero yo estoy encantada con que coma así de bien, sobre todo teniendo en cuenta que no siempre fue así.
Pues eso, menos mal que puedo preparar este plato de vez en cuando porque la verdad es que está muy rico
Lo dicho, que me disperso y luego no se por donde iba, un plato de cuchara para entonar el estómago los días fríos.
Ingredientes:
Una taza de alubias negras (moros)
1 cebolla entera
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo
1 chorizo(opcional)
Sal
1 hoja de laurel
Arroz hervido para acompañar
Echar en la cubeta de la olla, las alubias que habremos tenido en remojo toda la noche, la cebolla entera pinchada con unos palillos para que no se deshaga y el resto de ingredientes excepto el arroz, cubrir con agua dos dedos por encima.
Programar el menú legumbres duras y dejar despresurizar sola.
Servir con el arroz blanco.
Rápido, fácil y muy rico
Calamares en su tinta (Thermomix )
La receta de hoy es una de las recetas estrella en mi casa y después de varios desastres importantes he conseguido que salgan a mi gusto con la thermomix y que mi marido me diga que están casi tan buenos como los de mi madre. Ayyy ese "casi" me mata, aunque en el fondo sé que tiene razón porque los míos están muy ricos pero los de mi madre están de saltarse las lágrimas.
Menos mal que en casa tengo a mi peque que es el fan número uno de mis calamares sin pero ninguno, da gusto verle comérselos y está súper simpático con los morretes negros.
Otra receta más de las tener preparado el pan para la salsa que se queda en el plato porque es un pecado dejarla ahí.

Ingredientes:
1 cebolla grande o 2 medianas
1/2 pimiento verde
2 dientes de ajo
Un chorro de aceite de oliva
1 kilo de calamares frescos
2 bolsas de tinta de calamar
150 ml de vino blanco
Sal.
En el vaso de la thermomix trocear la cebolla, el pimiento y el ajo 10 seg. a V7. Añadir el aceite y programar 10 min. temperatura Varoma V2.
Cuando acabe añadir los calamares y rehogar 5 min. temperatura Varoma, giro a la izquierda, V. cuchara. Una vez transcurridos los 5 minutos añadir la sal, la tinta y el vino blanco y programar 30 min., temperatura Varoma, V cuchara, giro a la izquierda.
Al acabar comprobar que los calamares están tiernos, si no fuera así o si todavía tienen demasiado líquido, programar unos 5-10 min. más a la misma temperatura y velocidad.
Con unas patatas fritas de acompañamiento están para morirse.
Si os sobra salsa ni se os ocurra tirarla, la congeláis y os sirve para un arroz e incluso para preparar una fideuá un poco distinta.
Menos mal que en casa tengo a mi peque que es el fan número uno de mis calamares sin pero ninguno, da gusto verle comérselos y está súper simpático con los morretes negros.
Otra receta más de las tener preparado el pan para la salsa que se queda en el plato porque es un pecado dejarla ahí.
Ingredientes:
1 cebolla grande o 2 medianas
1/2 pimiento verde
2 dientes de ajo
Un chorro de aceite de oliva
1 kilo de calamares frescos
2 bolsas de tinta de calamar
150 ml de vino blanco
Sal.
En el vaso de la thermomix trocear la cebolla, el pimiento y el ajo 10 seg. a V7. Añadir el aceite y programar 10 min. temperatura Varoma V2.
Cuando acabe añadir los calamares y rehogar 5 min. temperatura Varoma, giro a la izquierda, V. cuchara. Una vez transcurridos los 5 minutos añadir la sal, la tinta y el vino blanco y programar 30 min., temperatura Varoma, V cuchara, giro a la izquierda.
Al acabar comprobar que los calamares están tiernos, si no fuera así o si todavía tienen demasiado líquido, programar unos 5-10 min. más a la misma temperatura y velocidad.
Con unas patatas fritas de acompañamiento están para morirse.
Si os sobra salsa ni se os ocurra tirarla, la congeláis y os sirve para un arroz e incluso para preparar una fideuá un poco distinta.
Coca-cola cherry cake
Hace un tiempo ésta receta de James Martin fue muy popular en la blogosfera y había un montón de variantes de la misma receta, la que más me llamó la atención fue la que preparó Bea de El rincón de Bea porque utiliza Dr. Pepper.
Cuando unos amigos le trajeron a mi marido un alijo de Coca-cola de cereza que hasta hace poco era imposible de encontrar en Asturias se me encendió la bombillita de usar uno de los botes para dar otra vuelta de tuerca al famoso cake.
Es una tarta contundente, mucho, a la que el refresco le da el toque jugoso aunque el chocolate es el sabor predominante.
Está buenísima pero es una bomba, os lo aviso, si luego os hacéis adict@s y no os sube la cremallera del pantalón a mí no me vengáis con llantos.
Otro aviso hay que dejarla reposar en la nevera un mínimo de 12 horas para que se asienten los sabores, si la dejáis de un día para otro mejor.
Ingredientes:
Para la tarta:
250 gr. de harina con levadura (tipo bizcochona)
300 gr. de azúcar glas
3 cucharadas colmadas de cacao en polvo
1/2 cucharadita de bicarbonato
250 gr. de mantequilla
250 ml. de coca-cola de cereza
125 ml. de buttermilk o leche entera (el buttermilk podéis sustituirlo por un yogur natural sin azucarar mezclado con un chorrito de vinagre y reposado durante unos 5 minutos antes de utilizarlo)
2 huevos batidos
Un chorrito de extracto de vainilla ( o de cereza para potenciar el sabor del refresco)
Para la cobertura:
100 gr. de mantequilla
50 ml. de coca-cola de cereza
2 cucharadas de cacao
200 gr de azúcar glas
Si queréis una capa de cobertura más gruesa podéis doblar las cantidades de los ingredientes añadiendo más motivos para el arrepentimiento a la receta.
Precalentar el horno a 180º.
En un bol tamizar la harina junto al bicarbonato y el cacao.
Fundir a fuego suave la mantequilla, añadir el refresco y agregarlo a los ingredientes secos junto a los huevos, buttermilk y la esencia.
Mezclar suavemente hasta que está todo integrado.
Verter en un molde de aproximadamente 25 cm. y hornear durante unos 40 minutos.
Sacar del horno y dejar enfríar sin desmoldar sobre una rejilla.
Para la cobertura poner en un cazo la mantequilla, el refresco y el cacao, fundir a fuego suave, cuando esté añadir el azúcar y batir con las varillas hasta que se haga una pasta homogénea.
Cubrimos el pastel sin sacarlo del molde con ésta mezcla vertiéndola en el centro para que se distribuya uniformemente.
Dejar en la nevera un minimo de 12 horas si podéis.
Este trocito se vino de pic-nic para aprovechar un precioso día otoñal
Cuando unos amigos le trajeron a mi marido un alijo de Coca-cola de cereza que hasta hace poco era imposible de encontrar en Asturias se me encendió la bombillita de usar uno de los botes para dar otra vuelta de tuerca al famoso cake.
Es una tarta contundente, mucho, a la que el refresco le da el toque jugoso aunque el chocolate es el sabor predominante.
Está buenísima pero es una bomba, os lo aviso, si luego os hacéis adict@s y no os sube la cremallera del pantalón a mí no me vengáis con llantos.
Otro aviso hay que dejarla reposar en la nevera un mínimo de 12 horas para que se asienten los sabores, si la dejáis de un día para otro mejor.
Ingredientes:
Para la tarta:
250 gr. de harina con levadura (tipo bizcochona)
300 gr. de azúcar glas
3 cucharadas colmadas de cacao en polvo
1/2 cucharadita de bicarbonato
250 gr. de mantequilla
250 ml. de coca-cola de cereza
125 ml. de buttermilk o leche entera (el buttermilk podéis sustituirlo por un yogur natural sin azucarar mezclado con un chorrito de vinagre y reposado durante unos 5 minutos antes de utilizarlo)
2 huevos batidos
Un chorrito de extracto de vainilla ( o de cereza para potenciar el sabor del refresco)
Para la cobertura:
100 gr. de mantequilla
50 ml. de coca-cola de cereza
2 cucharadas de cacao
200 gr de azúcar glas
Si queréis una capa de cobertura más gruesa podéis doblar las cantidades de los ingredientes añadiendo más motivos para el arrepentimiento a la receta.
Precalentar el horno a 180º.
En un bol tamizar la harina junto al bicarbonato y el cacao.
Fundir a fuego suave la mantequilla, añadir el refresco y agregarlo a los ingredientes secos junto a los huevos, buttermilk y la esencia.
Mezclar suavemente hasta que está todo integrado.
Verter en un molde de aproximadamente 25 cm. y hornear durante unos 40 minutos.
Sacar del horno y dejar enfríar sin desmoldar sobre una rejilla.
Para la cobertura poner en un cazo la mantequilla, el refresco y el cacao, fundir a fuego suave, cuando esté añadir el azúcar y batir con las varillas hasta que se haga una pasta homogénea.
Cubrimos el pastel sin sacarlo del molde con ésta mezcla vertiéndola en el centro para que se distribuya uniformemente.
Dejar en la nevera un minimo de 12 horas si podéis.
Este trocito se vino de pic-nic para aprovechar un precioso día otoñal
Tarta de cabrales, tomate y jamón.
Llevo ya bastante tiempo navegando por los miles de páginas que hay en la red dedicados a la cocina, empecé a lo tonto, buscando recetas para mi recién adquirida thermomix y he terminado incluso haciendo mi propio blog ¿quién me lo iba a decir?.
El caso es que desde entonces llevo vistas infinidad de recetas apetecibles que apunto en libretas y luego muchas veces me acuerdo de ellas a destiempo.
La receta de hoy la vi en el blog de Comoju hace ya tres años, la apunté y me acordé de ella hace unas semanas para una cena de temática asturiana que tuve que preparar. Más vale tarde que nunca ¿no?
Por cierto, el de Cova es otro de los blogs imprescincibles de la blogosfera, además éste año tuve la oportunidad de conocerla y me pareció una persona encantadora.
Las únicas modificaciónes a su receta han sido que yo he utilizado masa quebrada comprada por aquello de ahorrarme trabajo y he añadido taquitos de jamón serrano.
No hagáis como yo y haced ésta receta cuanto antes, no os arrepentiréis.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada
Para el relleno:
200 gr. de queso blando cremoso (utilicé havarti en lonchas)
200 gr. de queso cabrales
75 gr. de jamón serrano en tacos quitando las partes blancas
100 gr. de leche
100 gr. de nata
5 huevos
Tomate en rodajas
Sal y pimienta
Forrar un molde redondo con la masa, pinchar la base con un tenedor, cubrirla con garbanzos para que no suba y hornear a unos 170º durante 15 minutos.
Mientras tanto picar el jamón en la thermomix 5 seg V5, sacar y reservar,
Echar en el vaso los quesos, la nata, los huevos, la sal y la pimienta y mezclar a V5 10 seg, añadir el jamón y mezclar a V2 10 seg.
Verter la mezcla sobre la masa quebrada, cubrir la superficie con rodajas de tomete y hornear unos 45 minutos a 170º.
Está buenísma tanto templada como fría.
El caso es que desde entonces llevo vistas infinidad de recetas apetecibles que apunto en libretas y luego muchas veces me acuerdo de ellas a destiempo.
La receta de hoy la vi en el blog de Comoju hace ya tres años, la apunté y me acordé de ella hace unas semanas para una cena de temática asturiana que tuve que preparar. Más vale tarde que nunca ¿no?
Por cierto, el de Cova es otro de los blogs imprescincibles de la blogosfera, además éste año tuve la oportunidad de conocerla y me pareció una persona encantadora.
Las únicas modificaciónes a su receta han sido que yo he utilizado masa quebrada comprada por aquello de ahorrarme trabajo y he añadido taquitos de jamón serrano.
No hagáis como yo y haced ésta receta cuanto antes, no os arrepentiréis.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada
Para el relleno:
200 gr. de queso blando cremoso (utilicé havarti en lonchas)
200 gr. de queso cabrales
75 gr. de jamón serrano en tacos quitando las partes blancas
100 gr. de leche
100 gr. de nata
5 huevos
Tomate en rodajas
Sal y pimienta
Forrar un molde redondo con la masa, pinchar la base con un tenedor, cubrirla con garbanzos para que no suba y hornear a unos 170º durante 15 minutos.
Mientras tanto picar el jamón en la thermomix 5 seg V5, sacar y reservar,
Echar en el vaso los quesos, la nata, los huevos, la sal y la pimienta y mezclar a V5 10 seg, añadir el jamón y mezclar a V2 10 seg.
Verter la mezcla sobre la masa quebrada, cubrir la superficie con rodajas de tomete y hornear unos 45 minutos a 170º.
Está buenísma tanto templada como fría.
Empanada de compango
Parece que por fín va llegando el fresco, digo por fín porque para las personas como yo, que aborrecemos el calor, la espera se ha hecho eterna.
Me encanta el otoño, puede parecer una ñoñez, pero me gusta la gama cromática de ésta época, me gusta la luz de los días otoñales y me encanta quedarme en casa mientras afuera sopla el aire y veo volar las hojas. ¡Hay que ver lo cursilona que me pongo!
Esas tardes en las que merece la pena quedarse en casa son ideales para meterse en la cocina y ponerse a darle trabajo al horno que con los calores teníamos un poco olvidado.
Llevaba tiempo queriendo probar éste relleno para la empanada, pero me parecía un poco fuerte para llevárselo a la playa, que es para lo que suelo preparar empanadas.
El compango son los embutidos que acompañan a la fabada, lo que en el sur llaman pringá, en éste caso chorizo, morcilla y lacón, una bomba vamos, para comer muy esporádicamente, pero merece la pena mandar la dieta al infierno de vez en cuando ¿o no?.
Para la masa siempre preparo la receta que viene en el libro de la thermomix, es la que más me gusta de todas las que he probado a hacer.

Ingredientes:
Para la masa:
50 gr. de agua
50 gr. de aceite de oliva
50 gr. de vino blanco
90 gr. de manteca de cerdo
1 huevo
30 gr. de levadura fresca (1 sobre de levadura de panadero liofilizada)
450 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 huevo para pintar.
Para el relleno:
2 chorizos
2 morcillas asturianas
Un trozo de lacón (puesto en remojo unas horas)
Preparación:
Poner a cocer los chorizos, las morcillas y el lacón en una olla con agua, hasta que el lacón está tierno, yo lo hago en la fussioncook en menú legumbres blandas. Escurrir y reservar.
Verter en el vaso de la thermomix el agua, el aceite, el vino y la manteca. Programar 1 min. 37º V2.
Añadir la levadura y el huevo, mezclar 5 seg. V4.
Incorporar la harina y la sal. Mezclar 15seg. V6 y a continuación programar 2 min. vaso cerrado Velocidad espiga.
Dividir la masa en dos mitades, extender sobre una superficie enharinada y forrar una bandeja para horno. Echar el compango desmigado y cerrar con la otra mitad de masa.
Sellar los bordes y hacer algún detallito en la superficie con recortes de la masa.
Pintar toda la superficie con huevo batido e introducir en el horno precalentado a 200º.
Hornear durante unos 25-30 minutos apróximadamente.
Os dejo un trocito:
Me encanta el otoño, puede parecer una ñoñez, pero me gusta la gama cromática de ésta época, me gusta la luz de los días otoñales y me encanta quedarme en casa mientras afuera sopla el aire y veo volar las hojas. ¡Hay que ver lo cursilona que me pongo!
Esas tardes en las que merece la pena quedarse en casa son ideales para meterse en la cocina y ponerse a darle trabajo al horno que con los calores teníamos un poco olvidado.
Llevaba tiempo queriendo probar éste relleno para la empanada, pero me parecía un poco fuerte para llevárselo a la playa, que es para lo que suelo preparar empanadas.
El compango son los embutidos que acompañan a la fabada, lo que en el sur llaman pringá, en éste caso chorizo, morcilla y lacón, una bomba vamos, para comer muy esporádicamente, pero merece la pena mandar la dieta al infierno de vez en cuando ¿o no?.
Para la masa siempre preparo la receta que viene en el libro de la thermomix, es la que más me gusta de todas las que he probado a hacer.

Ingredientes:
Para la masa:
50 gr. de agua
50 gr. de aceite de oliva
50 gr. de vino blanco
90 gr. de manteca de cerdo
1 huevo
30 gr. de levadura fresca (1 sobre de levadura de panadero liofilizada)
450 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 huevo para pintar.
Para el relleno:
2 chorizos
2 morcillas asturianas
Un trozo de lacón (puesto en remojo unas horas)
Preparación:
Poner a cocer los chorizos, las morcillas y el lacón en una olla con agua, hasta que el lacón está tierno, yo lo hago en la fussioncook en menú legumbres blandas. Escurrir y reservar.
Verter en el vaso de la thermomix el agua, el aceite, el vino y la manteca. Programar 1 min. 37º V2.
Añadir la levadura y el huevo, mezclar 5 seg. V4.
Incorporar la harina y la sal. Mezclar 15seg. V6 y a continuación programar 2 min. vaso cerrado Velocidad espiga.
Dividir la masa en dos mitades, extender sobre una superficie enharinada y forrar una bandeja para horno. Echar el compango desmigado y cerrar con la otra mitad de masa.
Sellar los bordes y hacer algún detallito en la superficie con recortes de la masa.
Pintar toda la superficie con huevo batido e introducir en el horno precalentado a 200º.
Os dejo un trocito:
Flan de coco al golden syrup (Fussioncook)
Ya estoy de vuelta. Después de un mesecito de vacaciones blogueras (las reales duraron bastante menos) aquí estoy otra vez con el firme propósito de publicar más a menudo, ya lo sé lo digo con demasiada frecuencia, pero ésta vez lo cumpliré, palabrita...
Para despedir al verano que ya se nos va y endulzar de paso la empinada cuesta de septiembre os traigo éste flan.
El golden syrup, es una melaza clara extraida de la caña de azúcar y parcialmente invertida que no cristaliza. Tiene diversas utilidades: como sustituto del azúcar invertido en los helados ayuda a que éstos no cristalicen, en las recetas que usan miel para las personas a las que no les gusta ese sabor (servidora), para las famosas gingerbread cookies y, como en éste caso, para los flanes que es para lo que más lo utilizo yo.
Al desmoldar el flan queda bañado en un almíbar ligero que no resta protagonismo al sabor principal, en este caso el coco.
Ingredientes:
4 huevos
200 ml. de leche de coco
300 ml. de leche
125 gr. de azúcar
Golden syrup
Caramelizar el molde con el sírope. Batir todos los ingredientes del flan y verter la mezcla en el molde. Cubrir el fondo de la cubeta de la fussioncook con dos dedos de agua, meter la flanera y programar menú manual, 20 minutos. Dejar que despresurice por sí misma, esperar que se temple un poquito y meter en la nevera hasta que esté completamente frío. Desmoldar y servir.
Espero que vuestro verano haya sido bueno y que la vuelta al cole no sea muy dura
Para despedir al verano que ya se nos va y endulzar de paso la empinada cuesta de septiembre os traigo éste flan.
El golden syrup, es una melaza clara extraida de la caña de azúcar y parcialmente invertida que no cristaliza. Tiene diversas utilidades: como sustituto del azúcar invertido en los helados ayuda a que éstos no cristalicen, en las recetas que usan miel para las personas a las que no les gusta ese sabor (servidora), para las famosas gingerbread cookies y, como en éste caso, para los flanes que es para lo que más lo utilizo yo.
Al desmoldar el flan queda bañado en un almíbar ligero que no resta protagonismo al sabor principal, en este caso el coco.
Ingredientes:
4 huevos
200 ml. de leche de coco
300 ml. de leche
125 gr. de azúcar
Golden syrup
Caramelizar el molde con el sírope. Batir todos los ingredientes del flan y verter la mezcla en el molde. Cubrir el fondo de la cubeta de la fussioncook con dos dedos de agua, meter la flanera y programar menú manual, 20 minutos. Dejar que despresurice por sí misma, esperar que se temple un poquito y meter en la nevera hasta que esté completamente frío. Desmoldar y servir.
Vacaciones
Ya llevo una temporadita sin actualizar el blog tanto como me gustaría y ahora lo hago oficial: me voy de vacaciones y volveré en Septiembre para la vuelta al cole.
Espero disfrutar mucho de estos merecidos días y venir cargada de productos que no encuentro fácilmente por aquí. Un besazo y nos vemos a la vuelta.
Espero disfrutar mucho de estos merecidos días y venir cargada de productos que no encuentro fácilmente por aquí. Un besazo y nos vemos a la vuelta.
Rigatoni alla puttanesca
Hoy os traigo un plato de pasta con una de las salsas más conocidas de la cocina italiana: la puttanesca.
Esta salsa de nombre tan peculiar tiene una curiosa historia detrás. Todas las versiones coinciden en que se creó en los prostíbulos de alguna zona costera del sur de Italia, posiblemente en Sicilia.
Las dos más creibles son éstas:
1- Las meretrices dormían hasta tarde después del trajín nocturno y cuando llegaban al mercado a hacer la compra del día tenían que apañarse con los restos que quedaban a esa hora en los puestos y el ingenio a la hora de combinar ingredientes hizo el resto.
2- Los marinos pagaban los servicios recibidos con aceite de oliva y anchoas, así que para aprovecharlos se inventaron ésta salsa.
Hay una tercera versión pero es tan sumamente asquerosa que me niego a ponerla aquí.

Ingredientes:
50 ml de aceite de oliva
1 latita de aceitunas (lo ideal es que sean negras pero a mí no me hacen mucho tilín y uso verdes)
6 filetes de anchoa
2 cucharadas de alcaparras
2 cucharaditas de orégano
500 gr de tomate natural
Poner el aceite a calentar, echar el ajo muy picado (yo utilizo el prensaajos) cuando empiece a tomar color echar las anchoas muy picaditas y remover para que se deshagan. Añadir las aceitunas partidas en cuartos y las alcaparras. Por último echar el tomate y dejar cocer a fuego medio unos 20-25 minutos. Echar ésta salsa sobre la pasta, recomiendo un tipo de pasta que agarre bien la salsa como estos rigatoni. Servir y disfrutar.
Esta salsa de nombre tan peculiar tiene una curiosa historia detrás. Todas las versiones coinciden en que se creó en los prostíbulos de alguna zona costera del sur de Italia, posiblemente en Sicilia.
Las dos más creibles son éstas:
1- Las meretrices dormían hasta tarde después del trajín nocturno y cuando llegaban al mercado a hacer la compra del día tenían que apañarse con los restos que quedaban a esa hora en los puestos y el ingenio a la hora de combinar ingredientes hizo el resto.
2- Los marinos pagaban los servicios recibidos con aceite de oliva y anchoas, así que para aprovecharlos se inventaron ésta salsa.
Hay una tercera versión pero es tan sumamente asquerosa que me niego a ponerla aquí.
Ingredientes:
50 ml de aceite de oliva
1 latita de aceitunas (lo ideal es que sean negras pero a mí no me hacen mucho tilín y uso verdes)
6 filetes de anchoa
2 cucharadas de alcaparras
2 cucharaditas de orégano
500 gr de tomate natural
Poner el aceite a calentar, echar el ajo muy picado (yo utilizo el prensaajos) cuando empiece a tomar color echar las anchoas muy picaditas y remover para que se deshagan. Añadir las aceitunas partidas en cuartos y las alcaparras. Por último echar el tomate y dejar cocer a fuego medio unos 20-25 minutos. Echar ésta salsa sobre la pasta, recomiendo un tipo de pasta que agarre bien la salsa como estos rigatoni. Servir y disfrutar.
Cheesecake de crema de orujo
La de hoy es una tarta de queso con cuerpo, con una textura cremosa y con un toque muy especial que le da el licor.
Durante el verano no apetece mucho encender el horno pero como en Asturias el calor se tomó unos días de vacaciones se me ocurrió ésta manera de aprovechar la bajada de temperaturas.
Normalmente este tipo de tartas van horneadas sobre la típica base de galleta y mantequilla pero yo quise hacerla cuajada dentro de un molde de silicona. La experiencia me ha servido para desengañarme por completo de éste tipo de moldes. Básicamente hay dos cosas que no me gustan de ellos: el olorcillo que desprenden mientras están en el horno (seré una maniática pero me parece que también dejan sabor raro) y que siempre siempre siempre se pega algo y eso me pone de una mala leche... Así que después de esto ni un molde de silicona más va a entrar en mi horno.
Aquí os dejo la prueba gráfica de lo que os digo:

¡Un desastre!
En ésta otra se disimula la tragedia

Ingredientes:
500 gr de queso crema
200 gr de azúcar glas
4 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
70 gr de harina
200 ml de yogur
70 ml de crema de orujo
Preparación (con Thermomix)
Batir el queso con el azúcar a V4 sin programar tiempo hasta obtener una mezcla homogénea. Con la máquina en marcha, añadir los huevos de uno en uno, no añadir el siguiente hasta que no se haya integrado el anterior. Agregar la vainilla y el yogur. Echar la harina tamizada y por último el licor.
Verter la mezcla en el moldey colocar en la parte baja del horno ,precalentado a 180º, al baño maría. Hornear durante 45 minutos.
¡¡¡ Importante !!! Durante el tiempo de horneado NO ABRIR EL HORNO y cuando acabe de hornearse TAMPOCO ABRAIS EL HORNO, dejad que enfríe completamente. Si la dejáis de un día para otro mejor.
100% recomendable.
Durante el verano no apetece mucho encender el horno pero como en Asturias el calor se tomó unos días de vacaciones se me ocurrió ésta manera de aprovechar la bajada de temperaturas.
Normalmente este tipo de tartas van horneadas sobre la típica base de galleta y mantequilla pero yo quise hacerla cuajada dentro de un molde de silicona. La experiencia me ha servido para desengañarme por completo de éste tipo de moldes. Básicamente hay dos cosas que no me gustan de ellos: el olorcillo que desprenden mientras están en el horno (seré una maniática pero me parece que también dejan sabor raro) y que siempre siempre siempre se pega algo y eso me pone de una mala leche... Así que después de esto ni un molde de silicona más va a entrar en mi horno.
Aquí os dejo la prueba gráfica de lo que os digo:
¡Un desastre!
En ésta otra se disimula la tragedia
Ingredientes:
500 gr de queso crema
200 gr de azúcar glas
4 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
70 gr de harina
200 ml de yogur
70 ml de crema de orujo
Preparación (con Thermomix)
Batir el queso con el azúcar a V4 sin programar tiempo hasta obtener una mezcla homogénea. Con la máquina en marcha, añadir los huevos de uno en uno, no añadir el siguiente hasta que no se haya integrado el anterior. Agregar la vainilla y el yogur. Echar la harina tamizada y por último el licor.
Verter la mezcla en el moldey colocar en la parte baja del horno ,precalentado a 180º, al baño maría. Hornear durante 45 minutos.
¡¡¡ Importante !!! Durante el tiempo de horneado NO ABRIR EL HORNO y cuando acabe de hornearse TAMPOCO ABRAIS EL HORNO, dejad que enfríe completamente. Si la dejáis de un día para otro mejor.
100% recomendable.
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